"Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro"
2.ª Pedro 1:19

viernes, 8 de agosto de 2008

¿Soy Un Verdadero Creyente?

En este breve estudio queremos hacer un importante examen de conciencia: ¿Soy un verdadero creyente? Para ayudarte a responder a esta interrogante, considera las siguientes preguntas. Medite en cada una de manera personal y honesta. Tómese el tiempo de buscar en la Biblia los versículos que acompañan cada pregunta. Pregúntese a sí mismo: ¿En quién estoy confiando realmente para mi salvación eterna?


¿Me reconozco como un pecador perdido y culpable en la presencia de un Dios santo y justo (Romanos 3:10-19,23)? ¿Reconozco que mi propio corazón es engañoso y perverso e incurablemente enfermo (Jeremías 17:9; Marcos 7:21-23)? ¿Reconozco que merezco la muerte y el infierno (Romanos 6:23)? ¿Acepto que si Dios me diera lo que merezco y me recompensara o pagara según como he llevado mi vida, yo sería quebrantado (Salmo 130:3; compare Salmo 103:10)?

¿Admito que no puedo hacer absolutamente nada para salvarme a mi mismo (Tito 3:5)? ¿Comprendo que mis mejores esfuerzos para hacer buenas obras nunca me ganarán o conseguirán la entrada al cielo (Efesios 2:8-9)? ¿Me doy cuenta que ni mi iglesia ni mi sistema religioso pueden salvar mi alma (Jeremías 17:5)? ¿Estoy convencido que mi propia rectitud y mi propia virtud están lejos de la justicia que Dios requiere y demanda (Romanos 3:10-12; 1 Corintios 6:9-10)? ¿Tengo yo en y por mi mismo alguna credencial personal que sea aceptable a Dios (Isaías 64:6)?

¿Creo que Jesucristo es la única solución que Dios tiene para mi pecado (Hechos 4:12)? ¿Reconozco que Jesucristo es el único camino a Dios (Juan 14:6), la única puerta de salvación (Juan 10:9), el único Salvador de pecadores (Mateo 1:21), el Único que puede darme vida eterna (Juan 10:28; 17:3)? ¿Comprendo que Jesucristo es el eterno Dios (Juan 1:1-3), que vino a este mundo y se hizo hombre para salvarme (Juan 1:14; 1 Timoteo 1:15; Juan 3:17)? ¿Estoy convencido que ÉL me amó, aún siendo yo un pecador (Romanos 5:8; Juan 3:16) y que murió y resucitó para salvar mi alma (Romanos 4:25)? ¿Estoy persuadido que el Señor Jesús murió en la cruz por mis pecados y que murió en mi lugar como mi perfecto sustituto, muriendo en mi lugar, pagando completamente el total castigo por mis pecados (Isaías 53:6; 1 Pedro 3:18; 2 Corintios 5:21)?

¿Estoy confiando en ÉL y sólo en ÉL para salvarme (Hechos 16:31)? ¿He venido a ÉL con la fe sencilla de un niño (Juan 6:35,37; Mateo 11:28)? ¿He recibido personalmente por fe al Señor Jesucristo como mi Salvador (Juan 1:12)? ¿Está descansando todo mi ser en quién es ÉL (Juan 8:24), en lo que ÉL ha hecho (1 Corintios 15:3-4) y en lo que ÉL ha dicho (Juan 6:47)? ¿Creo que ÉL es capaz de salvar completamente a todos los que por medio de ÉL se acercan a Dios, incluso a mí (Hebreos 7:25)? ¿Creo en la declaración de Cristo que se encuentra en Juan 5:24? ¿Juan 3:16 es cierto respecto a mí? ¿Alguna vez he compartido con otros que Jesucristo es mi Salvador (Romanos 10:9-10, Mateo 10:32)? ¿Puedo decir de todo corazón: “Mi esperanza se basa sólo en la en la sangre y en la justicia de Jesús? No confío en sistema alguno, sólo me apoyo en el Nombre de Cristo. En Cristo, la firme Roca estoy asentado, cualquier otro terreno es arena movediza.”

Otra pregunta que me puede ayudar es: Si yo muriese hoy y compareciese ante Dios y ÉL me preguntara: “¿Por qué debo permitirte entrar en mi cielo santo”? ¿Cuál sería mi respuesta? Si mi respuesta apunta a mí en alguna manera (mis propias credenciales, mis propias obras, mis deberes religiosos, etc.) no estoy sobre terreno sólido.
Aquí hay algunos ejemplos de personas que confían en SI MISMAS:

“Dios debe dejarme entrar al cielo, porque durante mi vida he hecho más cosas buenas que malas”.

“Dios debería permitirme entrar al cielo, porque he tratado de guardar los Diez Mandamientos”.

“Dios debería dejarme entrar al cielo, porque soy miembro de cierta iglesia” etc. Todas estas respuestas apuntan hacia MÍ, pero la salvación no es mía, la salvación es del Señor.

Hay un solo motivo por el cual puedo ir al cielo. La respuesta correcta es la siguiente: “Iré al cielo por una sola razón. Y esta única razón es Jesucristo mi Salvador. Sin SU obra en la cruz, yo nunca podría ser salvo. Si ÉL no hubiese dado SU vida por mí, jamás podría entrar al cielo. ÉL es mi única esperanza. ÉL es la única justicia que tengo y ÉL es toda la justicia que necesito. Gracias Señor por salvarme.” Nótese que con esta respuesta nos desentendemos de nosotros mismos y señalamos claramente hacia el Salvador y solo hacia ÉL.


* * * * * *


Al reflexionar sobre tu relación con el Dios viviente, considera lo siguiente:

La Pérdida Mayor

Una vez un joven pastor visitó a una señora cristiana de edad cuya estado de salud hacía evidente que ella abandonaría en breve este escenario terrestre. El pastor, que tenía ciertas dudas acerca de la confiabilidad de las Escrituras, le dijo, “Supongamos que después de todas sus oraciones y a pesar de toda su fe, su alma estuviera perdida. Entonces, ¿qué?” A esta observación de poco tacto, la señora anciana contestó, “Querido señor, si tal fuera el caso, la mayor pérdida sería de Dios. Yo solo puedo perder mi alma. Dios perdería Su honor. Si Dios no fuera fiel a Su Palabra, ÉL dejaría de ser Dios. El Señor Jesús prometió que “al que a Mí viene, no le echo fuera.” Mi alma descansa en Su Palabra, que nunca falla.”

E. S. English


Ella No Lo Podía Creer

Una anciana dama de Gales que estaba muriendo, fue visitada por su Pastor. El le dijo, “Hermana, ¿está usted hundiéndose?” Ella no respondió palabra, pero lo miró con incredulidad. El repitió la pregunta, “Hermana, ¿se está hundiendo?” Ella lo miró nuevamente como si no pudiera creer que él hiciera semejante pregunta. Finalmente, irguiéndose levemente en su cama, ella dijo, “Hundiendo. Hundiendo. ¿Alguna vez ha sabido de un pecador hundiéndose sobre una roca? Si yo estuviera en la arena, podría hundirme; pero, gracias a Dios, estoy sobre la Roca de los Siglos y allí no hay hundimiento.”

C. H. Spurgeon
Seguro sobre la Roca

“Un hombre prudente edificó su casa sobre la roca…y no cayó” (Mateo 7:24-25)

Hay un antiguo decir de Samuel Rutherford: “Confía en el amor y poder de Dios más de lo que confías en tus propios sentimientos y experiencias. Tu Roca es Cristo y no es la Roca la que sube y baja, sino el mar de tus sentimientos.” Si edificamos nuestra fe sobre la Palabra segura y la obra acabada de Cristo en vez de sobre nuestros inestables sentimientos, tendremos una bendita certeza y el sentido de seguridad que necesitamos. Deja que las lluvias de tristeza, las inundaciones de adversidad y los vientos de duda y dificultad vengan; ellos no podrán destruir la casa de nuestra salvación. Nuestra vida espiritual está eternamente segura, fundada sobre la Roca de las promesas de Cristo (Juan 10:28-29) y el firme fundamento de Su Palabra inmutable (Efesios 1:3-11).


“Yo creo que cientos de cristianos no tienen la seguridad de su salvación, porque no están dispuestos a tomar a Dios por Su Palabra” –D. L. Moody



La Biblia es mi “Caja Fuerte” que contiene mis documentos valiosos:

Primer Documento: Mi Gran Don (Juan 3:16)

Segundo Documento: Mi Posesión Actual (Juan 5:24)

Tercer Documento: Mi Seguro de Vida (Juan 11:25-26)

Cuarto Documento: Mi Póliza de Accidentes (Rom. 8:28)

Quinto Documento: Mi Seguro de Incendio (2 Pedro 3:10-13)

Sexto Documento: Mis Papeles de Identidad (1 Juan 3:1-2)

Riquezas de inestimable valor.

Conferencia "El Mundo Me Atrae"



Por Daniel Altare

Descargue el audio de la conferencia aquí (90 Mb, mp3).


¿Qué significa la palabra "atracción"? Atracción es una seducción casi irresistible que penetra por los sentidos e inclina la voluntad humana hacia alguna práctica, sensación, ideología, persona o cosa. Somos atraídos por nuestros sentidos, por lo que oimos, por lo que vemos, por lo que luego asimilamos y razonamos, de manera que hay muchos aspectos y formas diferentes de atracción.
¿Qué es el mundo? En el capítulo 17 del libro de San Juan, encontramos diferentes acepciones de la palabra "mundo". En un trozo de la oración al Señor dice: "Yo ruego por ellos, Padre, no ruego por el mundo; sino por los que me diste, porque Tuyos son": Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío, y he sido glorificado en ellos; ya no estoy en el mundo, mas éstos están en el mundo. Y yo voy a ti, Padre Santo... a los que me has dado, guárdalos en tu Nombre, para que sean uno así como nosotros. (...)"


Tú eliges

jueves, 7 de agosto de 2008

Frases-citas de Watchman Nee

"El Espíritu Santo tiene una sola meta en toda Su obra de disciplina: quebrantar y deshacer al hombre exterior, para que el hombre interior encuentre salida. Pero nuestro problema es que tan pronto enfrentamos una pequeña dificultad, murmuramos, y cuando sufrimos alguna pequeña derrota nos quejamos."

"El significado de la cruz es simplemente el quebrantamiento del hombre exterior. La cruz pone fin al hombre exterior, lo destruye totalmente... Destruye nuestras opiniones, métodos, sabiduría, egocentrismo y todo lo demás. Una vez que esto sucede, el hombre interior puede salir libremente, y el espíritu puede funcionar"

"Nadie es tan atrayente como aquel que ha pasado por el proceso de quebrantamiento. Una persona obstinada y egocéntrica sólo puede atraer a los demás después de que Dios la quebranta."

"A menos que el hombre exterior sea quebrantado, todo lo que tengamos sólo estará en la esfera de nuestro intelecto y del conocimiento, y será inútil."

"Cuando Dios vea necesario tocar el amor propio, el orgullo, la sabiduría o la sensibilidad de alguien, lo hará procurando herir y debilitar al hombre natural."

lunes, 4 de agosto de 2008

EL PLAN DE DIOS PARA TU VIDA!

EL PLAN DE DIOS PARA TU VIDA!

Primer principio:

Dios le ama y le ofrece un plan maravilloso para su vida.
Dios le ha creado a usted. Y no solamente eso, sino que le ama tanto que desea que pase la eternidad con Él. Jesús dijo, “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16).
Jesús ha venido para que cada uno de nosotros pudiéramos conocer y entenderle a Dios de una forma personal. Sólo Jesús le puede dar significado y propósito en la vida.

¿Qué nos previene conocer a Dios?
Segundo principio:Todos somos pecadores y estamos separados de Dios. Por eso, no podemos conocer o experimentar el amor de Dios y el plan que tiene para nosotros.
La verdad es que necesitamos a Jesús. La Biblia dice, “pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). A pesar de que Dios desea tener una relación con nosotros, por naturaleza queremos hacer las cosas a nuestra manera. Somos personas tercas y egoístas pero con frecuencia no somos capaces de llevar a cabo hasta el fin nuestras promesas. Sin importar cuánto tratemos, siempre tropezamos.
Dentro de nosotros, nuestra actitud quizás sea similar a la de una rebelión activa o una indiferencia pasiva, pero cualquiera que sea la actitud, éstas son evidencias de lo que la Biblia llama pecado; un viejo término que literalmente significa “faltar al blanco”.
La Biblia dice que la paga del pecado de nuestras vidas es la muerte, la separación espiritual con Dios (Romanos 6:23). A pesar de que intentamos alcanzar a Dios por medio de nuestros propios esfuerzos, inevitablemente fracasamos. Simplemente nunca podremos ser suficientemente buenos.


Algunos tratamos de hacer buenas obras o tomar nuevas filosofías que nos puedan guiar... pero inevitablemente seguimos fracasando.



El tercer principio explica la única forma de cerrar este gran vacío...


Tercer principio:

Jesucristo es la única solución que Dios ofrece para nuestros pecados. Por medio de Él podemos conocer y experimentar el amor de Dios y su plan para nuestras vidas.
Jesucristo es la solución de Dios al problema de la imperfección humana y la maldad. Gracias a la muerte de Jesús en la cruz, no tenemos que estar separados de Dios nunca más. Jesús pagó por el precio de nuestros pecados y por eso ha cerrado el vacío entre nosotros y Dios.
En vez de seguir intentando alcanzar a Dios, simplemente tenemos que aceptar que Jesús y su sacrificio por nosotros son el único camino a Dios. “--Yo soy el camino, la verdad y la vida --le contestó Jesús--. Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14:6). Él además dijo, “--Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26).
Pero no sólo Jesús murió por nuestros pecados, sino que también resucitó de los muertos (1 Corintios 15:3-6). Y cuando hizo esto, nos demostró sin lugar a duda que legítimamente puede prometernos la vida eterna, que Él es el Hijo de Dios y que Él es el único camino por el cual podremos conocer a Dios.
Sin embargo, el solo conocer los planes y propósitos de Dios no es suficiente. Necesitamos aceptar a Jesucristo, quien es el pago de nuestros pecados, e invitarle a entrar en nuestras vidas.
Pero no es suficiente conocer estos tres principios...

Cuarto principio:
Necesitamos aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador de forma individual. Es entonces que podremos conocer y experimentar el amor de Dios y su plan para nosotros.
La Biblia dice, “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.” (Juan 1:12)
Aceptamos a Jesús por fe. La Biblia dice, “Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.” (Efesios 2:8-9).
Aceptar a Jesús significa primeramente creer que Jesús es quien dice ser, y después invitarle a tomar control de nuestras vidas y hacernos personas nuevas (Juan 3:1-8).
Jesús dijo, “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.” (Apocalipsis 3:20).
¿Cómo va a responder a la invitación de Dios? ¿Qué va a hacer acerca de lo que Jesucristo dijo?


La vida dirigida por el Ego:

El Ego está sentado en el trono de su vidaJesús está fuera de su vidaEl Ego dirige sus intereses, pero éstos siempre terminan en fracaso


La vida dirigida por Cristo:Jesús está sentado en el trono de su vidaEl Ego se somete a JesúsJesús dirige sus intereses, y éstos resultan en una armonía con Dios.

El siguiente artículo explica cómo puede empezar a tener una relación con Jesús...

Conozca a Jesús de forma personal:
La decisión de más significado que podrá tomar en su vida será la de permitirle a Dios convertirle en la persona que Él ha diseñado que sea. No es suficiente solamente estar de acuerdo intelectualmente que Jesús es el Hijo de Dios y que murió en la cruz por sus pecados. Necesitamos hacer un compromiso personal.
Hacemos este compromiso cuando regresamos a Dios y le pedimos perdón por nuestros pecados del pasado, y confiamos que entrará en nuestras vidas y le pedimos que nos haga las personas que Él desea que seamos. Esto es la fe. Y es además un acto de su propia voluntad. Si está listo para tomar este paso, sólo necesita conversar con Dios.
Recuerde que Dios conoce su corazón y por eso las palabras que use no son tan importantes como la actitud de su corazón. No importa si no está seguro de lo que le va a decir. Aquí le ofrecemos una oración modelo que usted puede seguir:
“Jesús, quiero conocerte personalmente. Gracias por haber sacrificado tu vida por mí para que pueda regresar a Dios. Quiero que entres en mi vida. Acepto que tú eres el único que me puede dar el poder de cambiar y salvarme de una eternidad separada de Dios. Gracias por darme el perdón por medio tuyo y por darme la vida eterna con Dios. Toma el control de mi vida. Házme la persona de la cual fui creada”
Cuando uested acepta lo que Jesús ha hecho, se convierte en el hijo de Dios y todos sus pecados son perdonados. Esto suena increíble, pero Jesús nos ha prometido que si le recibimos viviremos por siempre en un lugar que Dios nos ha preparado.

Si usted hizo la oración susodicha, se ha convertido en cristiano(a), que simplemente significa, “Cristo en uno”.Has tomado el primer paso para tener una relación personal con Jesús. Nos encantaría orar por ti y enviarte más información por correo electrónico.

Contáctese con nosotros. Vía mail a: lumbrera_amicamino@hotmail.es........

lunes, 14 de julio de 2008

Dones temporales de sanidades y milagros

En Mat. 12:38, los escribas y fariseos le dicen a Jesús: "Deseamos ver de ti señal". La respuesta del Señor fue que no recibirían otra señal más que la del profeta Jonás que era tipo de su muerte, sepultura y resurrección. Este anhelo de señales se repitió en Mat. 16 y en Mar. 8. En Juan 6:30,31, la gente de aquellos días le recuerda al Señor que Dios les había dado señal a través de Moisés, la señal del maná en el desierto.Aunque Jesús dijo que no habría otra señal que la de Jonás, después de la muerte y resurrección de Cristo (a través de la cual se cumplió esta señal profética), Israel recibió ciertas señales para confirmar y autorizar a la iglesia naciente y sus apóstoles. Leemos en Hechos 2:43, "Entonces caía temor sobre toda persona, pues se hacían muchos milagros y señales por medio de los apóstoles." De nuevo en 2Cor. 12:12, el apóstol Pablo confirma su apostolado diciendo: "Las señales de apóstol han sido realizadas entre vosotros con toda paciencia, con señales, prodigios y hechos poderosos." Esta idea se repite en Heb. 2:3,4, "¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación, que al principio fue declarada por el Señor, nos fue confirmada por medio de los que oyeron, dando Dios testimonio juntamente con ellos con señales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el Espíritu Santo según su voluntad."Cuando juntamos estos versículos se hace evidente que Dios puso el sello de su aprobación sobre la iglesia y sus apóstoles mediante señales y milagros. Si ahora miramos en 2Cor. 14, vemos que el Espíritu Santo dice "las lenguas son por señal", descubrimos una de estas señales.

Las otras eran los milagros por un lado y el don de sanidad por otro. En las referencias previamente citadas los milagros se mencionan específicamente como señales de los apóstoles...Así que las lenguas, los milagros y el don de sanidad eran todos señales que confirmaban a la iglesia primitiva y sus apóstoles.

Del mismo modo que ahora ya no hay lenguas porque su razón de existir ha terminado, así también las señales sobrenaturales que daban autoridad a la iglesia y sus apóstoles ya no están con nosotros. No hay apóstoles hoy y la iglesia no necesita la misma confirmación que en sus primeros días.Una objeción a esta podría ser: ‘Bien, entonces usted no cree que Dios cura hoy en día o realiza algún tipo de milagros.’ Eso está lejos de mi intención.Lo que decimos, y lo que la evidencia de la Escritura apoya abrumadoramente, es que el don de sanidad y la realización de milagros como don ya no se dan en nuestros días, lo cual ocurre también con las lenguas.
Aùn aquellos que pretenden tener hoy en día el don de sanidad no lo ejercitan como lo hizo la iglesia primitiva. Cuando uno lee el libro de los Hechos descubre que las curaciones eran algo espontáneo que nadie era animado a "saltar la fe" o "esperar con expectación un milagro". De hecho, algunos de los curados eran los primeros en sorprenderse. Tomemos como ejemplo el cojo a la puerta del Templo que fue sanado por Pedro y Juan.
Esta historia se relata en Hech 3.Notemos en primer lugar donde aconteció el milagro, el Templo. Era una ocasión que los judíos podían contemplar, comprobando la autoridad de la iglesia primitiva y de los apóstoles. Observemos en segundo lugar que el cojo no esperaba nada más que limosna. No esperaba la curación, no pidió ser sanado, no buscaba a Dios para que acabara con su enfermedad. En realidad, nada evidencia que fuera creyente. Cuando Pedro y Juan se le acercaron, él les miró esperando limosna, nada más. Su fe no participaba en este acontecimiento. Cuando Pedro le habló, le dijo: "No tengo plata ni oro" y luego prosiguió "pero lo que tengo te doy, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda" En este momento Pedro le tomó de la mano derecha y lo levantó" El hombre no participó en ningún momento.Esto es una ilustración clásica del don de sanidad. No requería preparación, tampoco fe por parte del beneficiado. Acontecía sólo por la voluntad soberana de Dios como señal divina a la nación de Israel para dar autoridad a la iglesia primitiva. Y siempre que se ejerció este don, nunca fracasó. Nadie se fue sin ser curado. Al comparar esto con lo que hoy pasa como don de sanidad, se ve fácilmente una gran diferencia.Lo mismo se puede decir de los milagros. Jamás se realizaron a petición de las personas. No se hacían con mantos especiales enviados desde lejos (con su respectiva ofrenda) o con la manipulación psicológica de una multitud. Se realizaban por la soberana voluntad de Dios como señales acreditativas de los apóstoles y de la iglesia primitiva....Ademas las lenguas no eran un instrumento evangelístico para alcanzar a los inconversos que, de no ser así, no podrían entender el mensaje. Retrocedamos y leamos el segundo capítulo del libro de los Hechos de los Apóstoles. Los 120 hablaban en lenguas que no habían conocido previamente antes de que la multitud se reuniera. Si esto era evangelización, ¿a quién evangelizaban en aquellos momentos? Además, la multitud que se reunió el día de Pentecostés no necesitaba oír el evangelio en su idioma propio. Entendían el idioma que hablaba Pedro (probablemente el arameo). Fue mediante el discurso de Pedro en un solo idioma, idioma que todos entendían, que la convicción vino sobre ellos y tres mil se entregaron al Señor. Fue el escuchar las obras maravillosas de Dios en sus propias lenguas (Hech. 2:11), lo que les convenció de que esto era señal de Dios. No era evangelización, sino un ministerio que constituía una señal.Notemos una vez más que las señales se hacían siempre donde había judíos y por lo menos un apóstol. Estas señales, una vez habían cumplido su función de confirmar a la iglesia primitiva y a los apóstoles, desapareció. El don de sanidad no está vigente hoy en día y aquellos que pretenden tenerlo, no lo practican en absoluto como la iglesia primitiva. Igual ocurre con el don de hacer milagros y el de lenguas.

Hoy oramos por los enfermos, pero lo hacemos dentro del contexto de la voluntad de Dios para esa persona.Obviamente la fe está implicada en ello, lo mismo que la obediencia y la confesión del pecado. Leamos Santiago cap. 5, y observemos como todas estas cosas son parte de ese proceso. Dios puede curar -y de hecho cura- a su pueblo, pero no hay ninguna garantía o seguridad absoluta como lo había con el don de sanidad. Algunos han intentado encontrar una solución fácil al hecho acusando al enfermo y diciéndole: "no tienes suficiente fe". Esto simplemente no se ajusta con la Palabra de Dios.Dios realiza milagros también hoy.Cualquier misionero podría hablarnos de las intervenciones milagrosas de Dios supliendo necesidades especiales, protegiendo a personas, etc. Todo cristiano que haya andado con el Señor un cierto tiempo puede afirmar lo mismo. Pero esto no es el don de hacer milagros.. El don de hacer milagros no falló nunca. Siempre, junto con el de sanidad y lenguas, fue realizado por apóstoles y en presencia de judíos. Así que, cuando decimos que estos dones ya no existen, no limitamos a Dios afirmando que no puede hacer ciertas cosas; estamos simplemente reconociendo lo que Dios ha afirmado en su propia Palabra. Y al hacerlo, nos encontramos de acuerdo con esa Palabra.Israel buscaba señales. Antes de la muerte, sepultura y resurrección del Señor, no se le dio ninguna otra señal al pueblo que la de su venida redentora. después de la resurrección, se dieron señales que silenciaron a los judíos y confirmaron a la iglesia primitiva y sus dirigentes
G.GARDINER
Para ver el estudio completo:

http://chacoresi_cristianos.googlegroups.com/web/La%20Cat%C3%A1strofe%20de%20Corinto.doc?hl=es&gda=9PKK0FUAAACnfXYDjo5UTkJyQkFtQuLU3G4egV00kCosETF8w5qsoeG2sVwGLF-i21hNBTL4y6MB9Hoh-ouKk_99rYy-c8vWJfBPLhaZtPHS-lg1XBhD1yKDxVwUzNwhR3cq24UunzE


De esta manera, pensamos que Dios actúa muchas veces en la vida del cristiano en forma milagrosa y según su voluntad, y el mayor de los milagros que se ha producido fue el de Cristo crucificado por nuestros pecados y el la Salvación eterna que podemos tener ahora, a través del arrepentimiento y mediante creer en El como único y suficiente Salvador. Luego mediante ser sus hijos y permitirle hacer su voluntad en nosotros, vamos creciendo a su imagen y semejanza, teniendo así una vida abundante de paz y gozo en el espíritu Santo que el mundo inconverso no la puede tener, y bueno pienso que estos son uno de los milagros que se pueden dar en nosotros por la gracia de Dios, y gran milagro por lo cierto, el de tantas personas cambiadas y hechas totalmente nuevas por el poder de un evangelio puro y de la exposición rica de las verdades bíblicas que alumbra a todo creyente sumiso a El. Y la verdad da pena encontrar hoy, muy poco a esos grandes predicadores como Spurgeon y Moody que realizaban verdaderos milagros en las vidas de las personas, a través del testimonio de sus vidas y la exposición rica de la palabra de Dios, esos si eran avivamientos!! Y no utilizaron mas q eso. Cuando tenían q hablar del pecado, de la gracia de Dios lo hacían con el verdadero poder que transmite las escrituras bien utilizadas y las poderosas oraciones de creyentes piadosos, y nunca necesitaron y esperaron a hablar en lenguas ni recibir lo q algunos llaman bautismo del espíritu, ni experimentar otras sensaciones espectaculares y gracias a Dios q en ese tiempo no existian aun esos errores de interpretación biblica o bien nose habian expandido tanto.

Dones temporales

"El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto (completo), entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño."

"Cuando venga lo perfecto" se ha traducido en diferentes formas en otras Biblias. La Biblia Interlinear de Zondervan en Griego y en Inglés lo define en el griego original como: "pero cuando la cosa perfecta venga.", ahora Las interpretaciones de este versículo varían en significados, una de ellas ha sido dada por Sergio y la denominación Pentecostal, sugiriendo que allí se hace referencia a Jesús. Pero es imposible e inaudito que Pablo se referiría a Jesús como una cosa. Si miramos al significado de la palabra griega teleioo que es traducida como "completo" o "perfecto," nos ayudará entender este versículo. El Diccionario Expositor de Vine de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento dice; teleioo - completando o perfeccionando, (1) logrando (vea acabado, cumplimiento); (II) completando. El Diccionario Griego de Strong dice; teleioo - completar, lograr, consumar, consagrar, terminar, cumplir, (hacer) perfecto. Con estas definiciones podemos entender mejor que la palabra "teleioo" no es una referencia a Jesús, pero como veremos, es una referencia a la madurez del cuerpo de Cristo (la comunidad de creyentes) que empieza en 1 Corintios (12:27). Pablo está comparando la iglesia primitiva a un niño. Su conocimiento es limitado como el de un niño. Él entonces compara la iglesia a un adulto maduro. ¿Cómo es el cuerpo de Cristo maduro? Hay dos posibilidades. La primera es que en los días de Pablo las personas seguían la verdad de Cristo debido a los dones del Espíritus que las dos primeras generaciones mostraban (estos dones eran señales para confirmar el mensaje de Cristo). Esto se conoce como "conocimiento parcial." Las personas creyeron debido a lo que vieron. En 1Corintios 12:31 Pablo dice que ahora él nos mostrará una manera aún mejor de reconocer la verdad de Cristo (una señal aún mejor). Ésta es la manera del amor (el amor de Dios en nosotros). Entonces Pablo dice que cuando sea cumplido, completo, hecho perfecto, que los dones cesarán, "lo que es en parte se acabará." Ser maduro para Pablo significaba conocer totalmente. 1 Corintios 13:12: "Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido." Para Pablo “conocer como fue conocido” es tener el amor de Dios que viene con el conocimiento del mensaje de Cristo (la proclamación del reino de Dios y Su Mesías), y para que las personas crean este mensaje no por los dones del Espíritu, sino por el amor que se testifica entre los seguidores de Cristo.
El amor es una señal mayor de confirmación que los dones del Espíritu que eventualmente cesarán en el futuro. En Juan 13:34-35 Jesús dice: "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros." Mateo 5:44,48 se trata todo del amor hacia sus vecinos y sus enemigos."Pero yo os digo; Amad a vuestros enemigos, sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto."Ser perfecto como nuestro Padre es poder amar como nuestro Padre. Así fue cómo Cristo se hizo perfecto y cómo nosotros debemos de esforzarnos hacia la perfección. Amor incondicional. Juan 17:23 habla de ser perfecto por el amor de Dios en ellos. "Para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado."

La segunda posibilidad es que Pablo está comparando la iglesia primitiva a un niño. Su conocimiento es limitado como el de un niño. Él entonces compara la comunidad cristiana alcanzando una madurez como un adulto en el conocimiento de Cristo y su mensaje. Madurez en el sentido que poseerá la verdad completa, la Biblia entera. Recordemos, que no había todavía un Nuevo Testamento con la que las iglesias podían estudiar, y de aquí, la necesidad por profetizar y los otros dones. Lo que Pablo está diciendo es que cuando las iglesias alcancen madurez (posesión de la Biblia), cuando la verdad sea completa, terminada, cumplida, que la profecía y las lenguas cesarán. El Diccionario Expositor de Vine tiene un comentario acerca de 1Corintios 13:8: "No hay ninguna evidencia de la continuidad de este don después de los tiempos apostólicos ni de hecho en los tiempos últimos de los Apóstoles; esto proporciona confirmación del cumplimiento de esta manera en 1 Corintios 13:8, que este don cesaría en las iglesias, así como "las profecías" y "la ciencia" en el sentido de conocimiento recibido por poder sobrenatural inmediato. La realización de las Santas Escrituras ha proporcionado a las iglesias todo lo necesario para guianza individual y colectiva en instrucción, y edificación" Aunque las dos posibilidades son posibles,ceberia decir que la primera interpretación es la mas correcta, pues Está en acuerdo con las enseñanzas de Cristo, mientras la segunda sugiere que Pablo sabía que habría un libro del Nuevo Testamento algún día. No hay ninguna manera de saber si Pablo supo que sus cartas y las escrituras de otros se volverían en el Nuevo Testamento. Aporte realizado con la ayuda de barios comentaristas.

Con lo anterior de ninguna manera se piensa que Dios no realiza ningún milagro hoy, pero los milagros y los dones del Espíritu son dos cosas completamente diferentes. Y sin duda creemos que Dios hace milagros hoy, pero pensamos que son más en un nivel personal y los dones no necesitan confirmar el evangelio, como algunos pretenden, Esa confirmación ya ha sido dada.

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